La tecnología siempre ha sido un factor de cambio en nuestras sociedades, llegando a producir transformaciones mayores en todos los ámbitos: sociales, económicos, culturales y políticos. En especial lo que podríamos llamar tecnologías disruptivas, han llevado al ser humano de pertenecer a pequeños grupos de cazadores y recolectores a organizarse en comunidades de agricultores y/o pastores radicalmente diferentes, las cuales dieron lugar a las primeras ciudades e instituciones de amplio alcance en el espacio y en el tiempo. Cambios mucho más acelerados se producen con las sucesivas revoluciones industriales que se basaron en tecnologías que permitieron aprovechar la energía del vapor, la electricidad y los combustibles fósiles, el transporte mediante ferrocarriles y automóviles, las comunicaciones mediante cables eléctricos y ondas de radio.
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| Revoluciones industriales |
Sin embargo, el carácter disruptivo y las transformaciones que producen ciertas tecnologías, rara vez es previsible al momento de su aparición. Los primeros humanos que domesticaron plantas y animales no podían prever la revolución neolítica, así como los primeros humanos que utilizaron un motor de combustión no podían prever que el paisaje de las ciudades cambiaría radicalmente para dar cabida a los automóviles. De igual manera, las tecnologías de la información al momento de su aparición eran vistas como medios para obtener objetivos concretos en el corto y mediano plazo, obtener la victoria en conflictos armados en el caso de muchos estados, obtener grandes ganancias en el caso de corporaciones y empresarios, o proporcionar bienestar a la población en el caso de muchos inventores. Pero difícilmente podía preverse una transformación profunda de la sociedad.
La transformación es evidente en la mayoría de quienes en nuestra infancia no utilizábamos Internet y ahora lo hacemos diariamente con una frecuencia que podría incluso verse como enfermiza. Hoy en día la conexión a Internet es propuesta como un derecho humano por diversos movimientos políticos del mundo. Los tres sectores de la economía ya no permiten representar adecuadamente la producción mundial, por lo que se habla de un sector cuaternario basado en el conocimiento.
En el ámbito particular de la educación, la transformación se ha ido produciendo paulatinamente, liderada por el sector universitario, la educación superior y cursos especializados, desde donde ha ido permeando hacia la educación secundaria y primaria. Así como en los siglos XIX y XX se consideraba prioritario la alfabetización de la población, en el siglo XXI se hace cada vez más prioritario la alfabetización digital de la población.
Una de las principales características de la sociedad de la información es la superabundancia de información. Actualmente la dificultad del estudiante no es conseguir información sino encontrar información pertinente en un mar de datos, interpretarla, procesarla y utilizarla de manera creativa.
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Una de las principales características de la sociedad de la información es la superabundancia de información. Actualmente la dificultad del estudiante no es conseguir información sino encontrar información pertinente en un mar de datos, interpretarla, procesarla y utilizarla de manera creativa.



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